
Vibraciones, pérdida de fuerza, ruidos extraños, humo excesivo o frenado deficiente son señales de alarma. Atenderlas a tiempo evita daños mayores.

Vibraciones, pérdida de fuerza, ruidos extraños, humo excesivo o frenado deficiente son señales de alarma. Atenderlas a tiempo evita daños mayores.